Literofilia
Piel color caribe
Mayra Santos Febres
Hiperrealismo y neo-intimidad: literatura latinoamericana y el montaje de lo real
08/06/2017

Hace un tiempo, el recientemente fallecido John Updike argumentó que una novela que no tuviera un referente identificable de verdad entre sus páginas no tenía futuro. Para aquel entonces, él y los de su generación estaban influídos por el new journalism. 

Cuando el new journalism se reconfiguró en “new new journalism”, abandonando cada vez más el relato de ambiente y ciñéndose a “la noticia”  pura y dura, la novela recuperó terreno como el lugar para narrar lo subjetivo y personal, eso que no cabe en el “montaje de lo real” que supone el periodismo massmediático y el nuevo imperio de la imagen.  La perspectiva personal del escritor volvió a encontrar en la novela un espacio para explorar esas raras relaciones que ocurren entre las personas, los hechos  y sus ambientes- es decir para explorar la relación subjetiva con el mundo.

 

Hoy en el siglo XXI,  mientras más novelas aparecen , más se puede apreciar la consolidación de estéticas literarias abocadas hacia algo que podríamos llamar una neo-intimidad , un neo-subjetivismo y su relación con la realidad. Se ha comentado mucho acerca del boom de la novela histórica, del boom de la novela detectivesca y los reciclajes actuales de estos dos consolidados géneros de ficción. El cubano Leonardo Padura Fuentes, en el prólogo de su antología sobre el neo-policial ibeoamericano “Variaciones en negro” argumenta que la apropiación actual de este género en Iberoamérica apunta precisamente hacia la necesidad literaria de un lenguaje más realista, apartado de las poéticas del Boom , que habla acerca de un mundo donde reina el miedo y la violencia (2009).  Pero, justo en los intersticios de uno y otro movimiento, se fragua  una escritura que magnifica los pequeños detalles de la realidad actual y lo que esta realidad massmediática,virtual y descarnada provoca en la organización de nuevas subjetividades .

 

Ya Paula Sibila en su ensayo investigativo “La intimidad como espectáculo” (Fondo de Cultura Económica , México, 2008) habla de la revolución del WEB2.0 y la maneras en que lo ínitmo y subjetivo se ha convertido en parte de la sociedad del espectáculo. También explora como los blogs, videoblogs y el e-mail han reenfocado las construcciones actuales de la subjetividad. El fundamental “cogito ergo sum” se ha transmutado en un “soy porque alguien me mira”. La primacía de la mirada del Otro ha revolucionado el acceso a la intimidad o, más bien,  a los montajes de la intimidad que han popularizado los reality shows y la tecnología virtual. Una nueva hiperrealidad se cierne sobre el mundo (incluyendo a los mundillos literarios) y sus obsesiones representativas. Si bien los hiperrealistas clásicos ( Estes, Cunningham en la pintura, Charles Bukowski (1920-1994), Raymond Carver (1938-1988), Richard Ford (1944) y Tobias Wolff (1945) en la literatura) magnificaban el objeto en sus detalles hasta hacerlo “hiperreal”, los  escritores actuales, sobretodo en Iberoamérica, acogen el minimalismo para reenfocar las construcciones de lo que es un ser humano en la actualidad. Para dar cuenta de cómo hemos mutado; de en qué sujetos nos hemos convertido; tan hiper-pequeños. Es como intentar narrar la desaparición en zoom in del sueño humanista.

 

Por eso en la nueva narrativa iberoamericana aparece el objeto en zoom para revelar al sujeto que mira o que se relaciona con el objeto. Por eso, Pedro Juan Gutiérrez  enfoca en zoom narrativo condones usados abandonados sobre la arena de las playas de Cuba en Carne de perro. Por eso, en la novela Sueños digitales, Edmundo Paz-Soldán aborda el tema del montaje de “lo real” sobretodo desde importancia delos programas de Adobe y Photoshop y su capacidad para alterar imágenes. El foco narrativo hace portraits de niños  travestis soñando con convertirse en divas pop y largarse para siempre del Caribe, como en Sirena Selena vestida de pena , mi novela, o en Salón de belleza, novela que narra cómo un beauty parlor se transforma en moridero de SIDA, como en la novela del peruano Mario Bellatín. Luego enfoca en las manos carcomidas de un exilado coreano que trabaja lavando platos en  un restaurante de comida china en París (Gamboa, Síndrome de Ulises) o en las cartas de un escritor a quien se le muere un hijo en pleno proceso de Reconciliación post-Sendero Luminoso, como en la novela “Un lugar llamado “Oreja de perro” de Iván Thays.

 

Repito, el hiperrealismo de Estes o Cuttingham desemboca en el hiperrealismo actual  del escultor australiano Ron Mueck . Estes se enfocaba en los objetos producidos por la sociedad de consumo. Mueck se enfoca en cuerpos humanos, reconstruídos escultóricamente en tamaño gigante y que los revela en sus poses y facetas más íntimas. Cuerpos desnudos, abrazados, durmiendo. El cadáver de su padre reconstruído al detalle, al pelo.  El detalle de lo íntimo, de lo más secreto y personal, convertido en arte, en artificio y en espectáculo.

 

Esta es mi propuesta para leer mucha de la nueva literatura latinoamericana.Obviamente el blog, el myspace y el facebook tienen mucho que ver en estos montajes neo-intimistas. Fotos y videos acompañan las palabras confesionales de muchos de estos espacios de intimidad virtual. Allí se cruza lo íntimo con lo hiperreal, los montajes en “zoom” con los montajes de un yo y de sus pequeños ritosde supervivencia. La literatura contemporánea conversa, pelea y se deja influenciar por estas nuevas tecnologías y sus estéticas hiperreales y , a la misma vez, intimistas. Quizás por ello, la novela latinoamericana actual intenta traducir estas nuevas sensibilidades en el antiguo artificio del papel, en esa viejísima tecnología que seguimos usando y que sigue funcionando como herramienta principal para la construcción de intimidades y complicidades.

 

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